No es ninguna novedad que sigan produciendo películas animadas en donde los protagonistas sean animales parlantes, por ese lado la originalidad no es su fuerte.

Claro que es necesario mencionar el esfuerzo que se muestra en la pantalla grande al tocar temas de interés mundial y actual e implementarlos en películas infantiles.

Esta película se centra en, Rex  quién es posiblemente el corgi más famoso del mundo, no por su carisma o sus logros en redes sociales como algunas otras mascotas famosas sino por su “Real” ama, la Reina Isabel segunda (conocida de siempre por su predilección a los perros de esta raza) quien lo tiene en la más alta estima como su mascota favorita.

 

Al poseer este envidiable título, prácticamente por decreto real y desde su nacimiento vive envuelto en las más grandes comodidades y excesos a los que ni siquiera muchos humanos tienen acceso, convirtiéndolo en un «perro real» pero claro que todos los excesos tienen sus consecuencias, y es aquí en donde la trama comienza.

He de mencionar que el ritmo de esta película es bastante relajado, haciendo que te olvides por completo del reloj y solo te concéntres en la trama. Que como ya lo mencioné carece de originalidad pero funciona como película infantil.

Como sabemos toda película para niños, debe tener una moraleja; por lo cual Rex se ve envuelto en la típica trama del millonario que por asares del destino termina en la miseria total y con problemas que jamás habría imaginado. Obligándolo a esforzarse para recuperar lo perdido; no sin antes llevarse una valiosa lección que lo haga merecedor de todo lo que ya tenía. La  misma historia que hemos visto un millón de veces pero esta vez con perros…. (si hiciéramos como que “La vida secreta de tus mascotas” jamás existió).

Lo más rescatable del largo de animación dirigido por Vincent Kesteloot y Ben Stassen posiblemente sea la dirección de arte y animación que llevan el peso de la película ya que la trama abusa del público al que va dirigida por su sencillez y predictibilidad. Sin embargo a pesar de lo anteriormente mencionado dirige varios de sus chistes al púbico adulto (quienes pagan las entradas y las palomitas), chistes que podrán sacarte alguna risilla, pero sin demasiado esfuerzo.

Definitivamente no es una obra terrible pero si debes de ir preparado para soportar una trama simplona que posiblemente falle en su intento por hacerte reír pero que cumplirá el trabajo de entretener y de paso dejar una moraleja a los más pequeños del hogar.

Escribe: nicolearanda

Soy 100% Mexicana y tapatía, me gusta mucho todo lo que tenga que ver con las artes (No importa cuál) Me encanta pintar y bailar. Soy Comunicóloga y me apasiona todo lo que hago.