¡Salud, hermanos míos! Y no se limiten, que hay suficiente vino para todos en este país. La ciudad del vaticano, proclamado como el país más pequeño del mundo, es el que más vino consume por persona. Los residentes de este país consumen el doble de botellas por año; en promedio, con la gente borracha de Italia y Francia en general.

Estos datos son recabados desde una investigación que se fue hecha por el instituto del vino; donde las cifras muestran que cada persona mínimo consume 74 litros de vino que equivalen a 105 botellas de vino en el transcurso de un año. Eso se considera el doble de la cantidad que consume la persona promedio en Francia e Italia y el triple en Reino Unido.

Es necesario mencionar que la ciudad del vaticano es un país demasiado pequeño en el que apenas residen unas 800 personas en todo el territorio y por supuesto, la gran parte de la población, está conformada por adultos de segunda y tercera edad. Quizá por esa razón es por la cual el vino puede ser una bebida que no puede faltar en las fiestas de reunión familiar en el país.

 

Además se puede entender que cuando las personas se reunen para festejar un banquete, se tratan de hombres adultos, mayores y que están altamente educados, sin embargo; el vino es una bebida que siempre será bienvenida al momento de disgustar alimentos por estas tierras.

Sin embargo, el hecho de que solo tenga una población de alrededor de 800 personas hace que sea más fácil que las figuras «per cápita» sean distorsionadas por los grupos periféricos, y en el Vaticano hay un solo supermercado que suministra vino a todos casi completamente libres de impuestos.

¿Ustedes que piensan, Mixtos?

Escribe: Efraín Alduenda

Soy egresado de UABC, de la Facultad de Pedagogía e Innovación Educativa. Además de ser un soñador, soy amante de la literatura, el arte de enseñar y los videojuegos. Nací en Mexicali, Baja California y disfruto hacer entradas en blogs, además escribir todo lo que se me venga a la mente para después, compartirlo con mis lectores. Ser un soñador consiste en jamás abandonar tus metas hasta que estas sean palpables.