¡Bienvenidos Mixtos!
Les quiero contar algo muy interesante que ocurrió en una ciudad muy pequeña; la cual se identifica con sus climas extremos y una buena comida china. Sí, hablamos de Mexicali. Ciudad donde las instituciones de control animal (perreras) quedaron vacías a principios del año 2020.

Pero, ¿Cómo ocurrió esto?

Habitantes de Mexicali vacían perreras a principio de año

A inicios del años 2020 los habitantes de Mexicali se pusieron de acuerdo para acudir al centro de control animal de la ciudad para adoptar a los animales que tenían en jaulas. Todo comenzó debido a un mensaje en redes sociales emitido por grupos de personas que están a favor de la protección y derechos de los animales.

El mensaje se dispersó por redes sociales e hizo que llegara a las personas correctas de la ciudad; pues gracias a eso, desde temprano, cientos cachanillas (habitantes de la ciudad de Mexicali) se encontraban haciendo fila para adoptar un perro que estuviese encerrado en la institución.

Fueron tantas las personas que se presentaron a este llamado que la perrera quedó vacía registrando un total de 25 perros adoptados y 60 personas en lista de espera para adoptar ya que deben esperar a que lleguen más animales al centro de control. Las personas que acudían al centro de control animal debían de traer con ellos una identificación vigente y el costo de la cuota por adopción que era de 350 pesos mexicanos.

Después de la gran respuesta que se obtuvo de esta actividad, la regidora del centro de control animal, se encuentra trabajando dentro de las instalaciones para lograr que la adopción no tenga ningún costo y se pueda entregar al animal rescatado, esterilizado y limpio para vivir en su nuevo hogar.

Los habitantes de Mexicali lograron hacer un buen acto a principios de año; esto deja en claro de que, personas buenas defensoras de los animales, viven por estas tierras. Que se vuelva costumbre hacer acciones buenas para el bien de la ciudad y buena terapia para las personas que se suman a este movimiento.

Escribe: Efraín Alduenda

Soy egresado de UABC, de la Facultad de Pedagogía e Innovación Educativa. Además de ser un soñador, soy amante de la literatura, el arte de enseñar y los videojuegos. Nací en Mexicali, Baja California y disfruto hacer entradas en blogs, además escribir todo lo que se me venga a la mente para después, compartirlo con mis lectores. Ser un soñador consiste en jamás abandonar tus metas hasta que estas sean palpables.