El sabor y el ambiente de Argentina llegaron a Jalisco para deleitar a los amantes de la experiencia pampera gracias a José Cuervo, anfitrión del Festival Argentino, llevado a cabo del 15 al 21 de julio de 2019. Nos lanzamos y esta fue nuestra experiencia.

Aunque la idea de abordar un autobús en Guadalajara con destino directo a Argentina suene, en la teoría descabellada, y en la práctica aún imposible, esto fue exactamente lo que ocurrió durante los días en que este festival gastronómico y cultural se llevó a cabo en las inmediaciones de los campos José Cuervo, en Tequila, Jalisco, sede del Festival Argentino que deja un excelente sabor de boca a quienes disfrutamos de dicha experiencia.

Sabor y ritmo argentino desde el minuto uno: Tomamos un transporte rumbo a Tequila, en donde la vibra argentina se escuchaba a la distancia, pues las notas del tango se hacían presentes desde el momento que bajábamos del autobús; el recorrido a la mesa además estaba impregnado con los aromas que de los asadores emanaban.

 

El menú, a cargo del chef argentino Juan José Britez y su equipo, ya estaba listo al momento de llegada, aunque su preparación había iniciado desde la madrugada, en que las brasas fueron llevadas a punto para lograr la cocción perfecta de los cortes. El primer punto en la orden del día, si de probar el auténtico sabor de las Pampas se trataba, fue una conversación con los chefs sobre los diferentes tiempos y opciones del buffet y las sugerencias para deleitar al paladar; entradas, ensaladas, cortes y postres se convirtieron en tema de conversación en cada una de las mesas durante la jornada del Festival Argentino.

Chef Juan José Britez

En nuestro caso, el debate más acalorado (pero exquisito) fue el que sostuvimos con relación a los cortes que más estábamos disfrutando, siendo el vacío el primer halagado, pero superado momentos después por el cabrito, cocinado a las brasas y de una ternura que vuelve a aguar nuestras bocas nada más recordándolo.

Tip para quienes asistan a este tipo de experiencias gastronómicas: no repitan plato sin antes probar un poco de todo y combinarlo con las recomendaciones del chef.

Entre los sonidos de tangos y milongas, el paisaje agavero de los campos José Cuervo no puede quedar sin aprovecharse para aprender sobre el proceso de cosecha para la elaboración del emblemático tequila, que nunca deja de maravillar por sus procesos y versatilidad. Solamente para un litro de tequila son necesarios en promedio siete kilogramos de piña (el centro de la planta de agave), pero además se aprovecha el agave para elaborar diferentes productos (por ejemplo una crema cuyos efectos en las manos aún se notaban mientras se trabajaba en esta crónica; el jimador estrella tenía razón al referirse a las bondades de este producto como que «deja las manos como de secretaria»).

La sesión de fotos resulta obligatoria en estos campos, y tras una buena asoleada (y enlodada), nos vimos obligados a retomar nuestro lugar en la mesa pues la pista de pronto tenía a parejas y músicos bailando y tocando una colección de tangos para enmarcar la experiencia multisensorial de este festival. Una nueva visita a la mesa de postres resultó necesaria para confirmar el éxito de la gastronomía argentina alrededor del mundo.

Con los sabores de las empanadas, jugosos cortes, chimichurri y alfajores aún en la boca, el momento de emprender el regreso era inminente, pero las ganas de viajar a Argentina también.

Sin duda, una experiencia única que abre además del apetito, la mente y el deseo de conocer más sobre el mundo, es lo que el Festival Argentino de José Cuervo brindó durante una semana que literalmente, dejó el mejor sabor de boca a quienes fuimos parte de él.

Escribe: Ricky García

Aspirante a faquir en una próxima vida; escritor, reportero y comediante (involuntario) desde 2011. Nací en Guadalajara, crecí en Zapotán (el Grande), posiblemente no me reproduzca y no quisiera morir. Amante de las anotaciones (entre paréntesis) y la imprudencia. Prensa, radio, web y televisión; quizás algún día cine (nomás que aprueben mi solicitud de empleo en Dulcería), apenas algo de lo que he hecho. No soy darks.