Una crónica de mi paso por el concierto de Miranda! en el C3 Stage de Guadalajara, o al menos, la versión corta y publicable con lenguaje amigable con la familia.

 

Estaba morro todavía, y la televisión por cable aún era novedad en casa cuando, por azares del zapping, una banda con un sonido más o menos fresa -pero novedoso- tomó por sorpresa mis ojos y oídos, “Miranda!” se leía en el super que proporcionaba la información del tema musical (“Muñeca”) que aparecía, de paso, promocionando también al hoy extinto “Locomotion“.

 

En fin, más de una década ha pasado de eso y el domingo 22 de abril se me hizo, finalmente y con algunas probabilidades en contra, verlos en vivo gracias a LOBIA. Acá una breve -y censurada- reseña de lo que pasó por mi mente antes, durante y después de Miranda! en vivo.

 

 

 

Por otra asignación (de la cual me enteré tres días antes) se hicieron las 20:00 hrs. rumbo al lugar del concierto:

 

1.- “‘Pos´no llegué’ será lo que con el rabo entre las patas tendré que decir a mi gente de LoMixto”.

Tras una llamada externando mi preocupación y latente intención de lanzarme y llegar tarde pero con entera disposición a pesar de, cruzo los dedos y espero que el siguiente problema en la lista de “cosas que han de salir mal en el peor momento” se resuelva: el traslado.

 

2.- “¡¿Por qué no pasas maldito trolebús?!” Me preguntaba mientras me daba cuenta que estaba en la avenida equivocada. “Con razón (inserte su insulto favorito para referirse a alguien distraido aquí; todos; el que sea; una lista interminable pasó por mi mente)”.

 

Y en la presión de “ya no alcanzo, esto va a valer” ¡se me pasó el paradero próximo al C3! Tras caminar a prisa un par de cuadras logro llegar al registro y al ser tachado mi nombre y recibir la pulsera para prensa:

 

3.- “¡Gracias, Elvis!”. Este pensamiento es común en mí, siempre que algo sale bien.

 

Al entrar sonaba Pehuenche, invitado a cargo de calentar los ánimos de los asistentes (escúchenlo aquí).

 

4.- “¿A qué horas sales, Miranda!?” se volvió una constante durante los menos de 10 minutos que tomó su aparición en el escenario.

 

De pronto me acerco al acceso para prensa, desde donde podría tomar una que otra fotografía, un video y tal vez un FB Live.

 

5.- “¡Así que así se siente cubrir un concierto!” pensé cuando descubrí el poder de la pulsera que daba acceso a los compañeros de prensa al frente del escenario.

 

Cuando se bajaban nuevamente las luces y sonaban las notas de “Don” los asistentes gritaban con mucha alegría mientra el escenario recibía a los integrantes de Miranda!:

 

6.- “¡Wooh!” por un instante, hasta que me dirijo al punto perfecto para tomar unas fotografías y unos videos previendo el FB Live y entonces mi mente se traba con un:

 

7.- “De poca, que bien con estos argentinos. O sea, acaban de venir a Guadalajara y es como si fuera su primera vez”

 

Debido a que mis limitaciones técnicas y de conectividad (tengo un iPhone 4, por cierto, ¡y ya estamos en la era del iPhone X!) impidieron realizar una breve transmisión, debo reconocer que fue lo mejor porque la emoción que me invade siempre que veo a alguien en concierto me pone todo tembloroso, lo cual me lleva a:

 

8.- “¿No es irónico que yo ame la música en vivo y mi pulso de maraquero sea perfecto para tocar algún instrumento, y no tenga ningún talento musical (o talento en general)?”

 

Ya a las señas del personal de seguridad de que ya me retirara de esa zona, me puse en modo medio fan y me lancé a esperar ese momento cumbre de Miranda! en vivo en el C3 Stage:

 

9.- CENSURADO. Pero miren esta captura de pantalla que mandé a mi amigo Cris:

 

 

La química de la banda con el público es increíble; un par de veces le pasaron a Julia una liga para el cabello y ella agradeciendo como si le hubieran salvado la vida. El tráfico de pósters y Sharpie´s también se volvió una constante durante el concierto, a veces a Julia, otras veces a Alex, pero siempre cool.

 

10.- “¡Yo de aquí embolsaría en una Ziploc mi celular y lo llevaría mañana a primera hora a que le aplicaran una película que preservara el beso de lengua que Julia le ha dado a ese celular!”, cuando Julia se acercó al celular de aquel asistente al concierto y lo lamió sensualmente.

 

Ya entrados, seguí disfrutando del ambiente y la energía que te contagian.

 

 

Una pulsera de cuentas de colores, camisetas y hasta una chamarra de México llegaron a manos de Alex y Julia y por supuesto, las muestras de cariño por parte de ellos a su público mexicano te hacen recuperar la fe en tu país y en como es visto por otros (inserte emoji de carita con ojos de corazón).

 

11.- “No. Gracias a ti, Miranda!”, cuando se despedían sobre el escenario envueltos en una bandera de México.

 

Neta, si alguna vez tienen la oportunidad de verlos en concierto, háganse un favor y vayan a disfrutarlos.

 

De regreso no pude dejar de pensar en esos momentos poniendo en pausa el zapping cuando “Muñeca” aparecía en la televisión y me hipnotizaba hace algunos años y como esta noche podía tachar una cosa más en mi lista de cosas por hacer en esta vida: ir a un concierto de Miranda!

Escribe: Ricky García

Aspirante a faquir en una próxima vida; escritor, reportero y comediante (involuntario) desde 2011. Nací en Guadalajara, crecí en Zapotán (el Grande), posiblemente no me reproduzca y no quisiera morir. Amante de las anotaciones (entre paréntesis) y la imprudencia. Prensa, radio, web y televisión; quizás algún día cine (nomás que aprueben mi solicitud de empleo en Dulcería), apenas algo de lo que he hecho. No soy darks.