La historia de Las Dos Reinas empieza cuando María Estuardo (Saoirse Ronan), quien fuera reina de Francia a los 16 años y se convirtiera en viuda a los 18, no quiere volver a casarse por lo que se le obliga a abdicar, es cuando decide volver a Escocia para reclamar el trono, ya que tiene derecho legítimo. Pero no le será tan fácil porque en ese momento Inglaterra está gobernada por Isabel I (Margot Robbie), así que intentará hacer prevalecer sus derechos al trono enfrente a ella.

De esta forma las dos jóvenes reinas se mirarán a la distancia con cierta fascinación y la vez envidia, convirtiéndose en rivales mientras todos conspiran a su alrededor para quitarles el trono a través del matrimonio.

 

La cinta dirigida por Josie Rourke, está basada en la biografía María Estuardo, la reina mártir de John Guy (para quien no sabía que esta historia está basada en hechos reales, pues imagínense mi sorpresa, porque últimamente trato de ver las películas sin ver los trailers para no hacerme “spoilers” según yo). Algo que noté al ver esta cinta fue que el cambio del nombre de la película al español latino no es el correcto, porque para quien vaya a ver esta película creerán que estamos viendo la vida de ambas reinas, pero la verdad es otra ya que se centra únicamente en María.

Los vestuarios y el maquillaje en la cinta son perfectos, nos hacen transportarnos en el tiempo hasta llegar a esta parte de la historia de Gran Bretaña. Como lo contaba antes, a pesar del protagonismo de Ronan como María podemos ver a Robbie en escenas con peso y presencia que hacen que veamos una parte de la reina Isabel I que no se conoce.

Últimamente hemos visto en pantalla más películas sobre la gran presencia femenina que se tiene en la historia de la humanidad y de lo poco que se le ha tomado en cuenta o de las situaciones por las que han pasado con tal de superarse ante una presencia tan fuerte como la masculina.

Escribe: Montse Macías

Reportera en Crealatv. Si pudiera describirme en una palabra sería FIL, porque me considero emocionante, a veces abrumante, fantástica y desesperante (puedo mejorar en esto). Soy comunicóloga de profesión y cinéfila de corazón. Ya todo lo demás que soy, en otro momento lo puedes conocer.